Fue sumamente Tranquilizador

Fue sumamente Tranquilizador

Por: Mary Carmen Saldivar Sillas

De Madrugada...

Hace un par de días platicaba con un grupo adorado de amigos entre los cuales todos tenemos hijos que van desde los 10 años el más pequeño hasta los 30 la mayor,  la gran mayoría van fluctuando entre los 16 y los 23, es decir la edad de mi chamaco el más pequeño de ese sub grupo por decirlo así y fue muy interesante constatar que más o menos todos los chavos se parecen en términos generales en eso de adorar los videojuegos y sus formas de comunicarse con el mundo exterior; y en esta época de encierro pues más acentuado aún, lo que a los papás nos pueda parecer en verdad la aberración de extraño y enajenante…

Todo comenzó porque una amiga nos compartió que había discutido con su hijo menor,  que tiene 20 años  (la mayor 22)  y que el motivo había sido la casi nula convivencia que tenía el muchacho con el resto de su familia y hasta con  sus propios amigos,  que obvio el aislamiento de esta situación de hoy en día imposibilitaba en mucho el convivir con sus amigos, pero que él podía pasarse los días completos del fin de semana metido en su cuarto jugando videojuegos y que la hermana un poco menos intensa, pero en general bastante parecida, lo cual hacía que la mamá se volteé de cabeza…

Desde luego nos seguimos con el desahogo otra amiguita y yo por el mismo motivo,  los nuestros tienen 16 y 18 e incluso uno de los chavos con tres hijas y un varón entre los 17 y los 23 los cuatro, comentó lo mismo; salieron por ahí un par de comentarios más en cuanto a la paciencia como padres porque los suyos estaban más menos en las mismas… desde luego recordamos que a sus edades nosotros lo que más disfrutábamos era salir a casa de los amigos o de fiesta todos los fines de semana y cuando de plano no había permisos  -como en mi caso muy seguido con todo mi pesar- pues que nos agenciamos el teléfono para estar horas enteras hablando con amigas o amigos…

A estas alturas la psicóloga del grupo entró al rescate de sus atribulados amigos y en defensa de los apenas recién salidos de la adolescencia de nuestros hijos; nos platicó los casi 10 años que como parte de su profesión trabajó con chavos universitarios, es decir la media en que se encuentran casi todos nuestros hijos,  dos o tres muy cerca de esa etapa y unos cuantos que ya la superaron con éxito o al menos sin morir en el intento o matar a su mamá de un infarto, caso particular de ella misma que terminó de criar a los suyos sola y ya presumen 27 y 30 años su chico y la mujercita, con su casi recién estrenada independencia al parecer bastante bien y en paz, con muchos proyectos,  pero habiendo pasado por lo mismo que los de los demás están viviendo ahora, con pleitos, acuerdos,  negociaciones y disciplina obvio…

Nos habló de que aunque nos escuchamos exactamente igual a como se quejaban nuestros papás y antes con ellos los abuelos,  pues que somos generaciones diferentes con necesidades y retos, que aunque nos puedan parecer muy similares,  son diferentes los entornos, la tecnología,  en mundo globalizado y desde luego el internet y las competencias y requisitos que hoy ellos necesitan para dirigir este mundo en cuando mucho 10 o 15 años; que ciertamente han sido una generación mucho más hermética y poco comunicativa de lo que lo fue la nuestra, no es que no socialicen, sólo que su manera más común es a través de las redes sociales o sí, los a veces tan odiados por nosotros los padres, los videojuegos!!!

Nos pidió calma,  si mucha orientación y cariño,  pero al mismo tiempo brindarles su espacio y respetarlos… nada que algún psicólogo escolar no nos haya mencionado con anterioridad a todos los de la charla  (somos 14) pero muy grato y tranquilizador y hasta acompañado que una profesional amiga, además que ya pasó por lo mismo,  nos lo venga a decir,  gracias por eso jeje amén de que estoy segura nos hizo recordar a todos esos pleitos de hace 3 décadas con los abuelos de nuestros hijos y que hoy nos parece gracioso,  a los que tienen la fortuna de tenerlos   -mi hijo tiene un abuelo moderno que aunque tal vez no haya sido el caso cuando era papá y educaba al papá de mi hijo, hoy parece entender a las mil maravillas al nieto!!!-  a su vez recomendando paciencia,  jaja grato y reconfortante recordar que así ha sido en varias ocasiones y parece ser la constante…

También recordé con la charla que tal vez no sea exactamente lo mismo,  pero en esencia si lo era la queja de mí papá cuando ni al teléfono,  ni de fiesta o con alguna amiga en casa o yo en la suya,  cuando cumplí 14 años fue él quien puso un libro no escolar en mis manos y desde ese momento el reclamo fue que yo me metía en mi recámara con algo que leer sin bajar a convivir con ellos… ¿¿Cómo no había pensado antes que mis libros de entonces son los juegos de video de mi hijo…??

Caer en la cuenta de eso,  aunque lo he tenido frente a los ojos todo el tiempo, fue sumamente tranquilizador y ¡¡¡ hasta de risa !!!

Sólo por compartir…

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