La Napoli de Maradona.

La Napoli de Maradona.

 

Autor: Omar Lavalle.

La ciudad de Nápoles sumergida en el sur de Italia, tenía una ilusión que dejaba a un lado sus problemas sociales  y económicos  en el año 84; la llegada de Diego, del “Pelusa”, del número 10.

Cuando Diego arribó al Napoli, aproximadamente 70 mil aficionados llenaron el San Paolo. El grito al unísono proclamaba el nombre de la estrella que dejaba el Barcelona por 7 millones y medio de dólares. El argentino buscaba hacer historia en una liga italiana plagada de artistas con el balón como: Platini en la Juventus, Zico en el Udinese, Van Basten con el Milán, Falcao en la Roma, Rummenigge con el Inter. Entre otros grandes futbolistas.

Nunca el Napoli hasta la llegada de Maradona había estado cerca de poder ganar un scudetto. El tiempo no perdona y la afición menos. Por ello la ilusión del hincha se consagraba a la idea de que los milagros en el futbol son tan reales como en la vida propia, pero en Italia y en Nápoles la vida es el futbol. Maradona sería el artífice de que eso ocurriera.

El milagro fue palpable en 1987 cuando Napoli ganó el scudetto; el primero de su historia y una copa de Italia.

La ciudad alzaba en un pedestal a su nuevo dios. Maradona no dejaba de impresionar con sus milagros ya que en 1989 alzaron la Copa de la UEFA (único título internacional). Al año siguiente el segundo scudetto llegaba a las vitrinas del Napoli.

En el mundial de Italia 90, el revuelo que creó la semifinal de Italia contra la Argentina de Maradona fue trascendental. Entre el pueblo napolitano y la selección argentina existió una simbiosis, una amalgama que tenía su núcleo en la figura de la “mano de Dios”. Los napolitanos eran más argentinos que italianos.

Después del mundial un suceso marcó de manera negativa la era de Diego en el futbol italiano. Un 17 de marzo de 1991 después de un partido contra el Bari, Maradona dió positivo en el antidoping por consumo de cocaína. La ruptura de Diego y el club fue inminente.

La ciudad de Nápoles espera quizá la llegada de su próximo Diego. Fueron las temporadas donde Cavani , “Pipa” Higuaín Y Marek Hamsik  ilusionaban al aficionado en  el San Paolo de manera abrumadora. Con la  dirección técnica de Sarri que profesaba un futbol vistoso y que los llevó a estar en la cima de la tabla. Solo debajo de la hegemonía constante de la Juventus  (El ETERNO rival) de Allegri.

Diego nunca se fue de Nápoles. Su nombre se escucha en los callejones, en todo tipo de charlas, en la hinchada, en el estadio. En el nombre de las calles, en murales de los barrios, en restaurantes donde algunos platillos llevan su nombre. El Renacimiento de Miguel Ángel, Leonardo y Rafael se propago en Nápoles con Diego; el renacimiento de una Nápoles que vio la luz en su historia a través de un argentino que siempre defendió la ciudad con el balón y la palabra.

Hoy Messi y Barcelona visitan el templo de Diego y es seguro que el “Pelusa” estará en la mente y corazón de cada uno de los napolitanos.

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