Para que Guardar Rencores

Para que Guardar Rencores

Por: Mary Carmen Saldivar Sillas

 

Hace un par de días haciendo preparativos para una comida en el jardín, los tres solos, así como ha venido sucediendo los domingos casi durante todo este año raro, pero también tan educativo me atrevería a decir, mientras ablandábamos Diego y yo unas hojas de plátano en la estufa y Gabito se dedicaba a sazonar la picaña que hoy será nuestro menú, escuchábamos ahora sí que de casualidad, una entrevista muy reciente a un actor cómico mexicano al que tengo el gusto de conocer personalmente, igual a su hermano que es en realidad digámoslo así un buen amigo con quien compartimos muchos ratos de risa durante casi dos décadas un grupo sin igual de amigos, y también a sus bellos y simpatiquísimos padres -le llamaré Carlitos y no cito su nombre completo por respeto aunque creo que cuando alguien es digno de respeto y lo que se dirá son puras cosas buenas no debería callarse su identidad- fue lindo escuchar que entre las cosas que el entrevistador le cuestionaba fue su amistad con otros dos personajes que al parecer hace unos años le hicieron una mala jugada y evidenciaron sin su consentimiento su vida privada a su propia interpretación, y su respuesta creo fue noble, madura y acertada, así deberíamos ser todos y definitivamente nos sentiríamos en paz con el mundo y sobre todo con uno mismo si logramos esa mejor opción entre el rencor y el recuerdo…

Aquí les comparto su acertada y más que noble respuesta ante los muchas veces- mal intencionados cuestionamientos de algunos “reporteros”…

“¿¿Para qué guardas rencores?? Mejor guarda recuerdos que es lo que finalmente te vas a llevar hasta el último día…”

Wow pues no puedo estar más de acuerdo con él y aplaudir y aprender su filosofía; que ya de por si yo intento llevar a mi vida como eje de la misma, porque no puedo ni quiero simplemente permanecer enojada con alguien por el motivo que sea y normalmente pasado el proceso de la sorpresa, la decepción, la rabia y el coraje, llega la tristeza obvio sí, algún revés de quien uno considera su amigo o el ser querido de quien se trate la ofensa en cuestión, siempre traerá incredulidad en un primer momento y mucho coraje enseguida, para dar paso a una tristeza que se va volviendo pronto en el deleite por lo vivido, el montón de risas e instantes que no podrían haber sido iguales sin su presencia y eso forzosamente nos deja gozo y alegría en el alma, agradecimiento por lo que fue y el deseo de continuar de ser posible ahí, en el último instante feliz compartido, y borrar lo demás ¿¿Qué caso tiene guardarlo…??

Me llamó la atención recordar que hace unos dos o tres años, en un reencuentro que nos fue dado gracias a la maravilla que las redes sociales (que es lo bueno que nos han traído), volví a estar en comunicación con su hermano Óscar, y le escuché algo muy parecido y me gustó y se lo agradecí en su momento por alguien más que no estaba ya presente en la vida de los dos, pero siempre en nuestro corazón y vivencias, todas atesoradas en nuestro particular cofre del tesoro como algunos de los momentos más divertidos y disfrutados en mutua compañía y también desde luego, con la puerta abierta de par en par para cuando sus propios tiempos lo decidan… la verdad es muy lindo escuchar hablar tan bonito de alguien más muy querido por dos seres, cuando las x circunstancias de la vida hayan separado los caminos mutuos, pero con la certeza de que una parte de nuestra existencia y esencia hoy, pertenecen a esa otra personita y ese cofre guarda tanto y tan lindo…

Dicen que el rencor y el enojo hacen más daño a quien lo guarda que al depositario de esos feos sentimientos y por supuesto que es cierto, luego entonces… ¿¿qué caso tiene?? Si de todas maneras aquí estaremos viviendo nuestra vida, con más experiencia sí, con otros seres también desde luego, tan importantes como quien decidió irse, pero los que nos quedamos, con una bandera blanca en nuestra puerta para recibirlo cuando sus transitares por el sendero lo traigan por aquí…

Hoy los dejo dando la casi bienvenida al mes de la primavera, calurosa en extremo para mi gusto en estos lares, pero tan llena de vida que nuestras plantitas, árboles y flores esta mañana ya nos saludaron con sus primeros brotes verdes, chiquititos aún, pero bien fuertes y con toda la actitud para hacer de esta primera estación del año, la bienvenida a uno maravilloso, ese que esperamos todos con ansia y esperanza de retornar del caos como mejores seres, y retomar el que sea que se quedó en un compás de espera hace casi un año, con una lección duramente aprendida, pero que estoy segura nos traerá mejores y extraordinarios momentos y vivencias que Irán a formar parte de ese cofre extraordinario y hermoso que todos tenemos muy dentro …

Sean felices gente linda!!!

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