Renuncio a ese Puesto

Renuncio a ese Puesto

Por: Mary Carmen Saldivar Sillas

 

De Madrugada…

Lo que a continuación les compartiré, un poco en broma, pero con un trasfondo totalmente en serio; lo copie de algún lado hace casi 11 años y si bien hoy trataré de hacerlo más corto, no pierde en nada su gracia, pero sobre todo el genuino sentimiento que estoy segura por ahí en el fondo del alma muchísimas mujeres hemos sentido en algún momento y creyendo que no debíamos sentir semejantes impulsos arcaicos, manifestaciones de traición hacía esas adoradas abuelas que nos allanaron el camino; los sepultamos en lo más profundo de nuestro cofre, ahí donde hasta a nosotras mismas se nos olvidara que algún día fuimos capaces de albergar semejantes locuras dignas del mismo oscurantismo femenino; ahí les va…

“Son las 5.00 am y el despertador ya comenzó la tortura matinal que me infringe de lunes a sábado sin piedad alguna; no, no quiero abrir los ojos, no tengo fuerzas ni para tirarlo contra la pared y estoy muerta; quiero quedarme en casa cocinando, escuchando mis canciones favoritas y cantando -¡¡¡sí, cantando!!!- tal vez a las 8.00 am pasear a mis perritas por los alrededores. Pero no salir de casa ahora cuando ni las calles han puesto allá afuera, encender mi autito, meter primera y poner mi cerebro a trabajar en números, campañas, conteos, rendimiento o cualquier otra cosa que cada una de nosotras haga laboralmente en la vida…

Me gustaría saber ¿¿ quién fue la bruja imbécil que tuvo la maravillosa idea de reivindicar los derechos de la mujer y cómo porque retorcida maldad nos hizo esto a todas nosotras que nacimos después de ella ?? Porque todo estaba bien en el placido tiempo de nuestras calmas y dulces bisabuelas y hasta abuelas, cuando se pasaban todo el día bordando primores en una carpetita, compartiendo recetas deliciosas con sus amigas, podando sus plantas, plantando flores, horneando pasteles y decorando su casa como si de una de muñecas se tratara (las nuestras hoy parecen campo minado, no hay tiempo ni para recoger los zapatos que aventamos hace dos días al pie de la escalera, mucho menos intentar nada más sofisticado que abrir una lata de atún para comer) hasta tiempo tenían de educar a sus hijos con cariño y paciencia; su mundo era un gran curso artesanal, medicina alternativa, convivencia social y cocina rica, sana y nutritiva…

Y después la cosa se puso mejor; tenían quien les ayudara en casa, a veces varias personas por vez -jardinero, lavandera y aseo- ¿¿cómo no iban a cocinar cosas deliciosas?? Y luego llego el teléfono y las telenovelas, los salones de belleza y las tarjetas de crédito que pagaba el marido por supuesto ¿¿ cómo fue que a alguna se le ocurrió cambiar todo eso para ser iguales a ellos ?? ¿¿ En qué cabeza cabe semejante aberración y qué estaba pasando??

Cuántas horas de paz tiradas a la basura con la llegada de esa descocada, manipuladora, loca y enferma antecesora a la que no le gustaban ni las crinolinas ni los niños ni mucho menos los pasteles ni las flores y se encargó de buscar y convencer a otras rebeldes inconscientes e inconsecuentes como ella con ideas raras sobre ‘vamos a conquistar nuestro espacio’ qué espacio ni que la chin…da; si ya teníamos la casa entera para nosotras, todo el barrio era nuestro y el mundo lo teníamos a los pies… Si, teníamos el dominio completo sobre los hombres, ellos dependían de nosotras para comer, vestirse, tener una linda casa y unos educados hijos, comida y camas calientes y ahora ¿¿ dónde carambas están ?? Aja, justo ahí frente a nosotras -no al lado- compitiendo por puestos y salarios que eran enteramente suyos; lógicamente para ellos también fue una declaración de guerra y créanme, tienen mayor experiencia y fuerza en muchos aspectos…

Acabamos muertas, ni un poco de intimidad queremos, nos duele la cabeza, estamos muy cansadas y ni siquiera podemos dormir sin sobresaltos las preciadas 5 horas de sueño que nos quedan del día por estar pensando en el reporte que a primera hora debemos presentar o el vencimiento del pago de la tarjeta que hay que solventar (si ya la pagaban ellos ¿¿ a que tenía eso que cambiar??) la bolsa de croquetas que hay que reponer y correr a pagar la luz mañana saliendo de la tortura diaria de la oficina porque de lo contrario la van a cortar y ahhh también habrá que pensar en pasar en algún momento por una gasolinera y firmar un tanque… ¡¡¡ de todo eso se encargaban ellos !!!

‘Nuestro espacio’ ¿¿ es en serio ?? ahora ellos están confundidos, no saben qué papel juegan en la sociedad, huyen de nosotras como el diablo de la cruz, les damos miedo, y entre más nos fletemos para ser exitosas, más miedo y nosotras más cansadas y más solas; tanta pinche independencia acabó por ahuyentarlos, obvio, lanzándonos a nosotras al calabozo de la soltería crónica aguda y por supuesto que también degenerativa, porque meternos en un mundo para el que no estábamos preparadas ni física ni mental ni anímicamente, tarde o temprano nos cobra la factura y no por ser incompetentes o no saber, que como sea se aprende, pero quisimos meternos en su mundo sin dejar el nuestro e intentar dominar los dos suele no ofrecer los mejores resultados y si cobrar cuotas demasiado altas…

Antiguamente los casamientos eran para toda la vida, hoy sí te divorcias hasta hay que mantenerlos a los %$#€*&¿£@ antes solo necesitábamos ser frágiles y bonitas y no eso de competir con los machos; basta ver el tamaño de sus brazos y sus manos junto a los nuestros; estaba claro que algo no iba a salir bien, por supuesto que no; cada quien en sus dominios desde Adán y Eva y el mundo caminó durante milenios… Liberación femenina, mis…

Y además hay que someterse diario y en todo momento al ritual de estar flaca como escoba pero con bubíes y pompis paraditas, para lo cual hay que pagar también la mensualidad del gimnasio y morirse de hambre comiendo como vaca pasto y lechuga en cantidades ridículas con las que se supone mantendremos figura pero deberemos sacar la energía necesaria para llegar arrastrando los pies a la cama rogando mañana sea domingo siempre y no suene el despertador trayéndonos de vuelta a esta agotadora realidad que la bisabuela rebelde nos legó; pasando por los rituales diarios de hidratar la piel, dar masaje alrededor de ojos y boca con el antiarrugas, padecer complejo de radiador viejo tomando agua a todas horas, maquillaje impecable todas las madrugadas desde la frente al escote, cabello impecable, no atrasarnos con el tinte que las canas son peor que la lepra; ropa, zapatos y accesorios muy bien combinados para vernos bien en esa reunión de trabajo; tener que resolver la mitad de las cosas por el celular, instalarse todo el día frente a la computadora como una esclava moderna, con un teléfono permanente en la oreja resolviendo problemas que ni son los nuestros y con los ojos rojos gracias al monitor -porque para llorar de amor ni tiempo queda- ¡¡¡ y pensar que lo teníamos todo resuelto !!!

Pagando el precio por estar siempre en forma, sin estrías, depiladas y sonrientes, perfumadas y con las uñas perfectas caminando sobre un par de zancos con la gracia de una garza; todo esto sin hablar del currículum perfecto lleno de diplomas, doctorados y especialidades; desde luego dos o tres idiomas con fluidez… pues sí, nos volvimos super mujeres, pero seguimos ganando menos que ellos y la mayoría de las veces nos dan órdenes desde la cuna; primero el papá, después el marido y para acabarla el jefe… ¡¡¡ Renuncio al mal pagado, agotador, incomprendido, explotado e ingrato papel de super mujer !!!

Porque que alguien me abra la puerta, me acerque la silla y me pague la cuenta sigue siendo lindo; me gustan las flores, también las serenatas, los poemas y los chocolates… Si nosotras ya sabíamos que teníamos un cerebro que funcionaba igual o mejor que el de ellos y que lo podíamos usar ¿¿ para qué había que demostrárselos, para qué… ??

Oh Dios, son ya las 6.00 am y tengo que abrir los ojos y sacudirme truculencias de inmediato, tengo que levantarme y meterme bajo el chorro de agua fría; fría está esta cama sola y grande; quisiera un maridito que llegue del trabajo, se siente en el sofá y disfrutemos de una cena caliente juntos, que me haga el amor muy rico y me haga sentir mujer y nos riamos y juguemos antes de dormir agotados y contentos… porque ¿¿ saben qué… ?? Es mucho mejor prepararle y servirle una cena casera que atragantarme con esté pinche sándwich frío con una coca light que me voy a comer frente a la computadora porque para variar me traje trabajo a casa…

No mis queridísimas amigas y colegas tan libres, inteligentes, realizadas y abandonadas; estoy hablando muy seriamente: ¡¡¡ renuncio a este puesto de mujer moderna !!!”

Si, un poco en broma, pero muy en serio jaja el paquete es grande, ingrato, no reconocido y además agotador y muchas veces transitamos en solitario brincando una y otra vez para lograr todo entre esos dos mundos femeninos y masculinos por tradición, herencia, costumbres e ideas ancestrales; triunfar contra viento y marea en el suyo, mientras mantenemos el nuestro en mediano orden para no olvidar las maravillas de ser mujer… ¿¿ y si dejamos de competir ?? Será mucho más grato, ilustrativo y reconfortante caminar juntos y tomar lo mejor de ambos y hacer -los dos- un poco de todo sin perder de vista que son las diferencias las que nos hacen únicos y el complemento perfecto para continuar en el sublime estatus que nos queda a la perfección a cada uno…

Se me ocurre que nos iría mucho mejor a todos, no sé piénsenlo jeje…

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