Requiem por un Colibrí

Requiem por un Colibrí

Crédito

Le llamaron  “selección natural”  y ha venido sucediendo en el universo desde que se creó el mundo, cuando dicen los científicos que bolas de fuego volaban en todas direcciones y la vida comenzó a palpitar en organismos unicelulares dicen que en el fondo del océano y enseguida surcando el firmamento para finalmente lograr arrastrarse por la superficie de la tierra; que drama ni yo me la creí, pero salvando los adornos del lenguaje, desde los albores de la historia el más fuerte ha predominado sobre el débil, ya sea porque resultó mejor adaptado al medio ambiente o de plano porque se encargó de exterminar especies inferiores o porque en la suya propia comió más,  creció más y simple y llanamente pudo ser mejor que los que se encontraban al rededor,  sin importar si eran rivales o hermanos y también en el punto más desgarrador de la supervivencia,  el más débil ha sido desterrado del nido, la guarida o la cueva para dejar espacio, alimento, atenciones y cuidados al que mayores probabilidades tiene de preservar la especie y supervivencia en la evolución del mundo…

Vaya, pues que es más o menos así como ha sucedido a través de millones de años, en las primeras lecciones de ciencias naturales nos hablan de esto y es verdaderamente fascinante estudiar un poco todos esos comportamientos humanos y animales que nos han traído hasta aquí; yo he devorado documentales y algunos textos al respecto,  la verdad es sumamente interesante; científicamente desapasionado y frío; así ha tenido que suceder y justo así ha sido la mejor manera de que suceda para estar hoy aquí en este preciso momento y contando esta historia y los millones que suceden al mismo tiempo aquí y quizás en galaxias vecinas también sin siquiera darnos cuenta…

Científica y desapasionadamente,  fría y sin ningún tipo de sentimientos ni duelo por los que no llegaron a este momento; Igual forman parte de un montón de ejércitos camicaces que se sacrificaron en aras de la evolución y como lecciones aprendidas para los que sí lo lograron y están   (estamos)  aquí; si, si, si así es como ha sido y seguirá en tanto este pobre mundo logre subsistir a pesar de nuestra constante y casi siempre negativa intromisión en el desarrollo natural del planeta… bien,  así debe ser pero, cuando en alguna de sus manifestaciones este proceso sucede casi frente a nuestros ojos no es tan desapasionado como aquí lo digo y aunque a algunos pueda parecer ridícula mi emoción y esta manifestación de sentimientos,  estoy aquí en medio de la madrugada y desde las primeras horas del día de ayer, digamos que un poco  -un mucho es más acertado-  muy triste por uno de los bebés colibríes que este año nuevamente nos regalaron la maravilla de su vida frente a nuestra puerta al cobijo del portal en la más delgada y endeble ramita de la enredadera donde su mami cuelga su nidito casi todos los años…

Si, de los dos piquitos que hace unos días les presumí,  solo uno amaneció ayer,  en realidad los dos y su mami infatigable a la vuelta y vuelta sin descanso a alimentar al pollito que le queda; el hermanito pequeño  (asumo yo que es el pequeño porque resultó ser el menos fuerte para permanecer)  sigue ahí en su nidito,  pero ya no se mueve nada ni pide comida al acercarse mami cargada de bichitos ricos que lo pongan cada día más fuerte para en unos cuantos más,  volar por su cuenta haciendo las delicias de todos quienes tengamos la dicha, el privilegio y el honor de contemplarlo, uno de los dos ya no pide nada y su cabecita solo está como dormida en una orilla de la que fue su casa en su pequeñita vida…

Si, el chiquitín está como dormido junto a su gordo, saludable y comelón hermano,  ya no se mueve nada, ya no pide nada, ni abre el piquito al ver acercarse a mami y solo quizás, si, tal vez su cuerpito diminuto permanece ahí porque sirve para dar calor en estas lluviosas tardes a su afortunado compañero de nido y…supongo que está bien,  que así son las reglas de supervivencia y que al menos no lo arrojaron del nido sin misericordia ni apasionamiento alguno como otras especies voladoras acostumbran; mmmm pero hay un par de ojos que desde un metro de distancia,  espiando por la ventana de mi puerta le di las gracias por haber deleitado mi mirada unos días,  por traer esos mensajes de amor que dice la leyenda traen consigo estos maravillosos seres cuando nos visitan y por mantener a su hermano en este espacio y este cielo pasa que se convierta en el más bello de los colibríes de mi jardín…

Si, le llaman selección natural,  hoy yo prefiero llamarlo   “Réquiem por un colibrí”  sé que hoy ya tu asombrosa,  hermosísima e inigualable estampa revolotea sin parar de nube en nube alegrando la vista de todos los ángeles a los que les han devuelto sus alitas dejando aquí abajo el recuerdo de sus patas, orejas,  colitas y si, también algunas plumitas multicolores…

Sean felices gente linda; hoy solo por compartir en honor al más diminuto de los voladores…

CATEGORÍAS
Share This

COMMENTS