Un poco de Poesía

Un poco de Poesía

Créditos: Mary Carmen Saldivar Sillas

De Madrugada…

Quisiera ser poeta,  poetisa obvio, y poder sacar de mi cabeza y con mucho corazón algunos lindos versos,  pero no es lo mío y lo reconozco perfectamente,  aunque a veces se me ocurren cosas o incluso leo algunas que me inspiran un poquito,  que me transportan a otro tiempo o lugar   -a otras vidas quizás- y se forman ideas en mi mente que me gustan, que estremecen también y que probablemente no tengan rima ni métrica ni todas esas reglas que una poesía se supone deba tener para serlo y sé que ahora ya no son tajantemente necesarias esas reglas, así que con esa salvedad de repente me atrevo a escribir pensamientos que me gusta como suenan y las fibras que logran tocar, que tal vez reflejen un poco sentimientos que conozco y en fin,  locas ideas, románticas frases,  sueños, deseos y hasta recuerdos de esta o alguna otra vida de las siete que tenemos jaja eso dicen por ahí y a mí me gusta pensar que así es…

Hace unos meses incluso hasta me invitaron a participar como jurado en un concurso de poesía estatal del estado de México entre alumnos de nivel bachillerato,  la verdad que experiencia tan linda, nunca había hecho nada parecido y bueno me asesore un poco y junto con otros 4 excelentes compañeros escritores leímos 40 poesías,  seleccionamos 10 y de ahí escuchamos un par de veces esas para escoger tres primeros lugares; muy entretenido, lindo y enriquecedor suceso…

Fue ahí donde supe que hoy el sentimiento y lo que un texto sea capaz de transmitir es lo que cuenta más a la hora de escribir un poema o vaciar un poco el alma, creo que esa sería una buena forma de llamar a eso de dejar en algunas líneas aquello que nos rebosa el alma y pueda lograr que el llanto se aparezca cuando nos sentimos un poco perdidos,  con el corazón a punto de salírsenos del pecho o simplemente inspirados a decir algunas cosas en el sagrado nombre del amor,  el amigo,  el perro, las flores o cualquier cosa que pueda  -como decía el gran Alberto Cortes-  recoger un sentimiento …

A mí me gustan las poesías, algunas incluso las aprendí de memoria en mis 15 o 20’s  esas de antes que muchas veces me han hecho llorar con sus versos llenos de amor y desamor,  de amargura y soledad, de adiós y muerte, de amores imposibles o contrariados, otras de pobreza, de lucha,  pues si esas en las que se debe sufrir para que sean pegadoras, seguro que por eso se hicieron famosos el seminarista y el bohemio,  la chacha Micaila y la Guaja, lo mismo que el padre que se quitó del vicio y esa Rosario que nunca pudo amar a su enamorado, la verdad es que son lindas y bien sufridoras… 

Yo definitivamente no aspiraría nunca a hacer tan hermosos versos ni tampoco una canción desesperada, un impasse con la vida por haber saldado cuentas o asegurar que las golondrinas que cada año vuelven a mi portal no son las mismas que algún día me vieron suspirar de amor; tampoco pretendo robarle inspiración a la tristeza ni escribir los versos más tristes; tan solo que las una y mil locuras que rondan mi cabeza puedan organizarse de tal manera que quede plasmado en algunas líneas un hermoso palpitar que me lleva al rinconcito cursi que escondido o a flor de piel,  todos llevamos dentro y de ese que frívolamente nos reímos y en secreto tanto vamos hacía el en busca de cobijo,  consuelo e ilusiones renovadas… aquí una humilde muestra:

“No somos ni seremos, nuestro destino no será concluir el sendero de la mano,  ni mirar la misma luna y un horizonte compartido,  pero si estuvimos y fuimos como testigos de tanto en un recodo pequeño en el camino, porque ahí fuimos las personas correctas, solo que en la vida equivocada…

Lo sé y estoy segura lo sabes tú también, que la cita con nuestro destino será para otra vida, para otra ocasión; porque todo es posible y eso que algunos llaman imposible,  solo es que tarda un poquito más en llegar, pero es una cita pactada mucho antes de llegar aquí y a la que habremos de llegar puntuales…

Siento a veces que fuimos eso,  impuntuales o tal vez es culpa del destino que solo decidió ponernos un minuto tarde, tal vez una persona antes o una después; quizás hubo una vuelta distinta a la prevista en alguna encrucijada que nos retrasó y no supimos esperar,  nos pareció que después no habría un después…

Los amantes perfectos en tiempos imperfectos, eso definitivamente debe haber sido; todo o nada y también todo y nada; porque fuimos dos almas que entre millones en el mundo se tenían que encontrar y compartir la dicha efímera de tanta semejanza, de toda la armonía que con solo una mirada podían imaginar…

No sé cuántas vidas me faltan, pudiera ser que me encuentre en la mitad de las siete; lo que sí sé es que en todas las que me falten,  espero encontrarme contigo y poder quedarnos de la mano hasta el final en alguna,  contemplando el mismo cielo, cumpliendo los mismos sueños, surcando el mismo firmamento…”

Mmmm no sé qué tan poético resulte,  solo que a mí me gusta,  me hace confiar y finalmente es lo que la niña necia de la inspiración me dicta y me repite que me atreva  (y finalmente siempre termino por atreverme);  ella no se cansa de decir  que necesitamos más versos y menos gritos, más armonía y menos guerras en el mundo,  más sueños y menos pesadillas,  más risas y menos llantos; siempre más amor y menos odio, más respeto y menos juicio,  más tolerancia y menos intromisión; así que un poco rosa y llena de esperanza hoy,  deseando que prevalezca el amor en el mundo y colme cada corazón,  aquí se los dejo…

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