María Teresa Ealy Díaz, en el séptimo foro de la reforma al poder judicial en la Cámara de Diputados
El día de hoy, 30 de julio de 2024 durante el foro de los diálogos nacionales para la reforma al poder judicial se contó con la participación de todas las fuerzas políticas de la Cámara de Diputados, así como de la presidenta del Instituto Nacional Electoral, diversos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, académicos y sociólogos.
La diputada federal electa, María Teresa Ealy Díaz, acudió y escuchó de primera voz la participación de todos los actores involucrados.
Su compromiso con la justicia para las mujeres es firme. Sabe que es necesario que haya una reforma judicial donde garantice una plena justicia para todas las mujeres víctimas de violencia.
La activista social en defensa de las mujeres nos refirió que “ser mujer en México es enfrentar un dolor constante. Todos los días somos juzgadas y enfrentamos prejuicios por simplemente ser mujeres. Mi proceso penal es un caso vivo de lo que nos toca sufrir día a día con este sistema judicial corrupto.
El dolor de ser mujer en México no es solo físico, es emocional y psicológico. La sociedad nos coloca en una balanza injusta, donde cualquier cosa que hagamos puede ser motivo de juicio. Nos limitan, nos silencian, y si alzamos la voz, somos tildadas de exageradas o problemáticas.
Enfrentar el sistema judicial en México es como pelear contra un monstruo de mil cabezas. Las leyes están escritas, pero no están hechas para nosotras. Cuando denunciamos, somos cuestionadas, desacreditadas y, en muchos casos, ignoradas. Los agresores, con dinero y poder, encuentran maneras de evadir la justicia, mientras nosotras quedamos atrapadas en un ciclo interminable de miedo y dolor.
Yo soy un testimonio vivo del sufrimiento que las mujeres enfrentamos bajo este sistema judicial. He luchado contra la injusticia, he alzado la voz y he visto cómo la corrupción puede destrozar nuestras vidas. Mi agresor sigue libre, gastando millones para evadir la justicia, mientras yo y muchas otras seguimos esperando una respuesta, una acción, un cambio.
Somos miles de mujeres a quienes se nos ha negado la justicia.
Dejen de juzgarnos después de todo lo que tenemos que vivir. Entiendan que un trato corrupto puede arruinar nuestras vidas y muchas no están aquí para contarlo. Cada día que pasa, otra mujer es silenciada por un sistema que no la protege. No necesitamos más críticas, necesitamos apoyo, comprensión y, sobre todo, justicia.
El «poder» en México no existe para nosotras. El dolor de ser mujer en este país es un reto diario lleno de dolor e injusticia. Es hora de que el mundo escuche nuestro grito, de que la sociedad y el sistema judicial se den cuenta de la urgencia de protegernos y dejen de permitir que la corrupción y el poder nos quiten la voz y la vida.
Este es un llamado a todos, para que juntos podamos transformar este dolor en un movimiento de cambio, de esperanza y de justicia para todas las mujeres en México y eso, estoy segura, que ayudará la reforma judicial que hoy se plantea”
Por último, señala que estará atenta al dictamen que deberá discutir y en su momento aprobar la comisión de puntos constitucionales de la Cámara de Diputados y que se encuentra lista para participar en su discusión en la próxima legislatura.